Área de clientes · Acceder
cmv@cmv-abogados.com
947 27 84 07

Blog

¿Está protegida la comunicación del trabajador con su abogado a través del correo electrónico del trabajo?, derecho al secreto profesional

Una sentencia del Tribunal Supremo de 17 de marzo de 2017, ha resuelto que, la correspondencia con su abogado a través del correo electrónico de la empresa, alcanza al secreto profesional y no puede afectarle negativamente el acceso a esta información y el uso interesado que se haga de la misma.

La sentencia declara el derecho de la trabajadora a obtener una ​reducción de jornada del 37% por guarda legal de un hijo menor de 12 años. Lo interesante de este supuesto es que la empresa presentó demanda de revisión al localizar un correo electrónico enviado por la trabajadora a su abogado tras la notificación de la sentencia. Este correo electrónico se localizó supuestamente mientras la empleadora estaba revisando la documentación acumulada por la trabajadora utilizando el argumento de que necesitaban utilizar esta documentación para continuar los trabajos no finalizados por ella, al encontrarse en situación de IT.

La empresa dice en su demanda que «de haber dispuesto antes de pronunciarse sentencia y obrar en autos el correo electrónico, hubiera sido decisivo a la hora de sustentar su postura procesal que el verdadero objetivo  de la demandante era perseguir lo que la propia actora define como «una situación de horario excepcional (salir a las 13.23 ó 12.08) que creemos que no será tolerado por el dueño y hará que apueste por terminar este tema» y  todo ello  «en el caso de no conseguir terminar este tema, es decir, obtener un despido indemnizado en fraude de ley forzado por maquinaciones fraudulentas en abuso de derecho de la actora, se interpondrían todo tipo de acciones con ese único fin….».

Es decir, la empresa defiende que la trabajadora no tiene derecho a la reducción de jornada puesto que su verdadera finalidad era conseguir una extinción indemnizada de su relación laboral y que esto lo han conocido gracias a la lectura del correo electrónico encontrado.

Por el contrario, la trabajadora habla de un email «hurtado» y señala que se ha vulnerado el art. 18 de la CE por violación del secreto de las comunicaciones y del derecho al secreto profesional.

En la Sentencia, el Tribunal Supremo recuerda que corresponde a la empresa la fijación de las condiciones de uso de los medios informáticos de su titularidad y forma parte de sus facultades de dirección y control, pudiendo establecer medidas de vigilancia y el control sobre estos medios, siempre que se actúe con respeto a los derechos fundamentales de los trabajadores.

Para entender si se ha vulnerado el artículo 18.3 de la Constitución Española (secreto de las comunicaciones) hay que estar a las condiciones de puesta a disposición, uso de las herramientas informáticas y de las instrucciones impartidas por el empresario a tal fin. ​​No obstante, el TS considera que en el desarrollo de la prestación laboral, puedan producirse comunicaciones entre el trabajador y terceras personas cubiertas por el derecho al secreto, -postales, telegráficas, telefónicas o por medios informáticos- por lo que puede vulnerarse el derecho al secreto de las comunicaciones cuando se producen intervenciones antijurídicas en las mismas por parte del empresario o de las personas que ejercen los poderes de dirección en la empresa sobre los trabajadores o de terceros.

En el supuesto enjuiciado, el Tribunal considera que debe concluirse que no se ha acreditado que la empresa haya procedido correctamente en la obtención de la prueba que sirve de base a la pretendida revisión, por lo que no puede ser tenida en cuenta al respecto, careciendo, en consecuencia, esta última de todo apoyo o fundamento, lo que basta para su desestimación”.

Asimismo, se dice que la correspondencia con su abogado alcanza al secreto profesional y no puede afectarle negativamente el acceso a esta información y el uso interesado que se haga de la misma. Por otro lado, añade que de este correo electrónico únicamente se desprende un cambio de impresiones de la trabajadora con su letrado que carece de importancia a los efectos debatidos, y en nada influye en lo resuelto en la sentencia, y que además, es lícito que se plantee términos de estrategia a la que en todo caso ni debe ni puede acceder la parte contraria, y que no es objeto ni materia de plantea​miento ni de debate en un proceso de revisión.

Leer la sentencia completa.

 

 

 



Formulario contacto
×
Contacta con nosotros