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Trabajador despedido por reenviarse correos electrónicos de la empresa a su correo particular

Una sentencia de la Sala de lo Social del TSJ MurciaSentencia número 353/2017, de 29 de marzo (Recurso número 1055/2016) ha declarado procedente el despido de un trabajador por reenviar a su cuenta de correo electrónico personal y de un tercero datos internos de la empresa. Además, la empresa contaba con una normativa interna para el uso de las tecnologías que era conocida por el trabajador despedido.

El trabajador, reenvió estos correos electrónicos desde su correo corporativo de la empresa a su dirección personal con documentos adjuntos que contenían datos personales de los clientes. Los hechos fueron descubiertos por un informe del Departamento de sistemas de la empresa en el que se revelaba que el actor había reenviado con copia oculta dichos emails en diversas fechas, entre el 13 de marzo y el 12 de mayo de 2015.

Se encontraban en los emails,  documentos adjuntos en los que constaba información como códigos de pólizas, nombres, apellidos y DNI de mutualistas, teléfonos y direcciones postales y de correo electrónico e incluso incluyó el listado completo del Colegio de Enfermeros de Murcia.

Tras el despido por la empresa, el trabajador presentó demanda solicitando el despido nulo o subsidiariamente improcedente. En primera instancia se estimó la demanda, pero el TSJ discrepa del fallo y lo declara procedente y estima la concurrencia de varias faltas tipificadas como graves e el Convenio Colectivo de aplicación entre ellas las de fraude, deslealtad, abuso de confianza en las gestiones encomendadas, desobediencia a órdenes y utilización fraudulenta de los medios electrónicos.

Ver sentencia Comentada.

En una sentencia del  TSJ de Madrid Sentencia num. 254/2015 de 20 abril, por hechos similares se declaró el despido procedente de dos trabajadoras que borraron información relevante de sus ordenadoras en una empresa que también tenía normativa interna para usos informáticos.

En este caso, las trabajadoras borraron de su ordenador personal asignado en la empresa  todos los documentos y de su unidad de disco en la red U borró 2038 documentos, entre los que se encuentran documentación contable de dos empresas de Zaragoza.

Esta sentencia concluye que los hechos cometidos por las trabajadoras reflejan un grave incumplimiento de sus deberes contractuales por parte de las actoras y afirma  la concurrencia de un quebranto de la buena fe contractual y abuso de confianza, de sendos incumplimientos de las obligaciones de lealtad y probidad inherentes al vínculo laboral – art. 5. a) ET.

Ver sentencia TSJ Madrid número 254/2015 de 20 de abril.

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